Columna de Opinión. «Chile una democracia enferma»

Polémica ha causado una parodia hecha por un programa de televisión hacia el ejército de Chile y la respuesta de este mediante una carta respaldada por el gobierno. La cual termina expresando “El ejercicio de libertades de expresión es esencial (…) cuando se ejerce con verdad y responsabilidad” señalando de una u otra manera la existencia de una forma correcta de libertad de expresión.

Marcando el inicio de una acción ofensiva de parte de la institución que dispone del monopolio del uso de la fuerza hacia quienes están supeditados, la sociedad civil.  Lo que nos ofrece realizar la siguiente reflexión: ¿En qué país libre, las fuerzas armadas se pronuncian en contra de algún medio de comunicación? ¿La función de los medios de comunicación y los programas que emiten, tienen que buscar simpatizar a las autoridades? ¿Existe privilegio para que una institución esté libre de humor y parodia? Por qué las fuerzas armadas tienen que estar libres de críticas ¿Acaso la democracia, no es el ejercicio de deliberar entre partes distintas para llegar a acuerdos y no imponer visiones de forma arbitraria mediante la coerción?

La parodia existe en la medida en que existe ambigüedad; cuanto mayor es el matiz, cuanto más se perciben éstos en un doble estándar, más fuerte es el carácter paródico. Por lo tanto, la parodia es una herramienta para apelar a la ironía, a las contradicciones, y extrapolando hechos a fin de generar humor. No es indispensable argumentar el peso y la significancia de estos recursos literarios para exponer una realidad existente en el país.

La institución expreso su inconformidad mediante un canal equivocado, allí donde la solución es más democracia, diálogo con el mundo político; los partidos políticos, los actores y las instituciones existentes y pertinentes, las FF.AA.  Forzaron al ministro a tomar postura para que saliera rápidamente a respaldar dicha carta, marcando un pronunciamiento sobre la vigencia del poder de la institución en Chile en la esfera política.

Es grave el silencio transversal por parte del espectro político puesto que defender los derechos fundamentales es tarea indispensable de una sociedad que comparte y aplica dicho valor.

Como último elemento esclarecedor, se debe discutir a cuál de los conceptos divergentes de libertad de expresión nos acercaremos a nivel societal al europeo o el de EE. UU.

La democracia en Chile está enferma y es deber de todas y todos cuidarla, generando acciones constructivas todos los días mediante el diálogo entre los diversos actores de la sociedad civil, instituciones y partidos políticos. Tendiendo puentes, buscando canalizar ideas de forma eficiente y evitando la coerción como método para imponer ideas.

 

Ignacio Jasen

Estudiante de Ciencia Política

Universidad Central de Chile

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *