Columna de Opinión: «¿Es posible la existencia de políticas públicas con información que realmente conecte con la realidad de las masas?»

No es posible la existencia de políticas públicas sin ideologías e información, eso es cierto, pero muchas veces este último elemento solo nos muestra una realidad relativa que tiene directa relación con el origen y la concepción de esta información. Aquí las ideologías juegan un rol estratégico ya que la noción de realidad que obtenemos tendrá relación con la información que nos brinden, que muchas veces no tiene concordancia con la que obtenemos a través de los agentes del Estado y los medios de comunicación. Entonces, ¿Cuál es el problema en la información? Tras este intenso proceso de interconectividad donde las noticias se viralizan de forma muy rápida a través de sitios web y redes sociales, la injerencia de los medios de comunicación en esta realidad dinámica muchas veces se ve cuestionada por falta de fuentes u orígenes de dudosa procedencia, lo que en consecuencia genera cuestionamientos en la ciudadanía, sumado a la desconfianza ya existente hacia las instituciones en general. Poder reconocer que información es real e importante para tomar decisiones en el ámbito de políticas públicas cada vez se vuelve un desafío más complejo.

No hay que olvidar que las políticas públicas deben responder a problemas reales que sufre la sociedad en su conjunto. Y aquí volvemos al punto anterior, ¿La información que nos brindan los medios de comunicación, visibilizan las problemáticas de las masas populares o solo de una elite específica? Responder a esta interrogante es muy difícil, ya que a lo largo del tiempo no hemos sido capaces de construir un sistema de democracia participativa real donde la ciudadanía realmente pueda expresar sus necesidades y problemas para así ser canalizadas y respondidas a través de políticas publicas pertinentes.

Bajo este dilema entonces, ¿Quiénes nos aterrizan con la realidad? Los grupos de interés, y colectividades de la sociedad civil. A pesar de que busquen instalar su ideal de sociedad, muchas veces son estos quienes generan la conexión entre las necesidades de las personas y la falta de comprensión y actuación del gobierno frente a ellas. Lamentablemente hoy, la desconfianza hacia las instituciones genera que los grupos de interés cobren un rol importante en el escenario político. En consecuencia se vuelve indispensable generar un dispositivo de participación directa para no generar políticas públicas en base a creencias ni interés particulares, sino que atiendan a las necesidades y problemas reales que aquejan a las personas, que finalmente nos lleven a construir una sociedad mejor, que se supone es el fin máximo del Estado, poner foco en el interés general, que lamentablemente hoy solo parece una utopía de papel.

 

Ivette Trujillo Hernández

Estudiante de Ciencias Políticas y Administrativas de la Universidad de los Lagos.

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